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¿Por qué utilizar el aceite bucal Amanprana?

Normalmente, cepillarse los dientes y usar hilo dental es perjudicial porque raspa la dentadura e irrita las encías. El aceite bucal es el niño prodigio. Conozca 10 buenas razones:

  • Aliento fresco
  • Dientes blancos
  • Menos placa
  • Antisarro
  • Encías sanas
  • Cuida tu salud
  • Desintoxica todo el organismo
  • Anticaries
  • Delicado con los dientes sensibles
  • Cuidado respetuoso con los animales

1. Aliento fresco versus mal aliento

La acción antimicrobiana del aceite bucal de amanprana regula la flora de la boca, combatiendo así el mal olor.Para tener el aliento fresco, lo primero es una buena producción de saliva. Cuanta más saliva, más fácil será combatir el mal olor de boca. Algunos trucos básicos para conseguirlo: beber mucha agua, masticar bien la comida antes de tragarla, respirar por la nariz y no solo a través de la boca, y comer alimentos ricos en fibra (la fibra estimula la producción de saliva). Las personas que sufran halitosis —término médico para definir el mal aliento— sin duda se beneficiarán de usar el aceite bucal. La halitosis está provocada por bacterias que se encuentran en la boca y la lengua, las cuales descomponen los alimentos y producen compuestos volátiles de azufre, que son la causa del mal aliento. La acción antimicrobiana del aceite bucal de amanprana regula la flora de la boca, combatiendo así el mal olor.

El aceite bucal contiene clorofila, siempre eficaz contra el mal aliento. La clorofila actúa de dos maneras: en primer lugar como desodorante, neutralizando los olores de la boca y la garganta; en segundo lugar favoreciendo una digestión saludable —la mala digestión suele ser la causa principal del mal aliento—. En nuestro aceite bucal, la clorofila la aporta el aceite de oliva virgen extra, uno de sus ingredientes.

Además, todos los aceites llevan hierbas aromáticas que refrescan el aliento: el de Menta lleva aceite esencial de hierbabuena, un refrescante tradicional para la boca. Sabemos que la menta no es conveniente para las personas que usan homeopatía, así que también hemos creado la versión Foeniculum, donde el aceite esencial de hinojo es el principal agente refrescante para el aliento.

Para que el blanqueo forme parte de su higiene bucal, enjuáguese con el aceite de Menta o de Foeniculum a diario, de 1 a 3 minutos2. Dientes blancos

¿Sabía que el clavo de olor sirve para blanquear los dientes? Masticar sus flores a diario sería igualmente eficaz, pero muchas personas encuentran el sabor demasiado fuerte. Para que el blanqueo forme parte de su higiene bucal, enjuáguese con el aceite de Menta o de Foeniculum a diario, de 1 a 3 minutos. Amanprana se lo pone fácil: la esencia de clavo de olor es uno de los ingredientes de nuestro aceite bucal.

El color de los dientes está determinado por nuestros genes. Que sean o no sean blancos depende de la estructura del esmalte dental y la dentina. Por lo general, todos tenemos los dientes blancos al principio; nuestros genes y nuestro estilo de vida son los responsable de que se mantengan así. Por supuesto, el proceso de coloración puede mitigarse de una forma completamente natural. Estas son, en resumen, las opciones:

  1. Use aceite bucal (no un colutorio) para garantizar una higiene excelente. Cepíllese los dientes una vez al día, por la noche. No los cepille con más frecuencia, ¡o dañará el esmalte dental! Si el esmalte se daña, los dientes son más vulnerables a las caries. El esmalte se regenera con el tiempo. Lo mejor es usar un aceite bucal como complemento de la higiene, porque el cepillado limpia solo el 60% de los dientes y menos del 10% de la cavidad oral, lo que significa que DESPUÉS de lavarse a fondo con el cepillo y el hilo dental aún quedará la mayor parte de los microorganismos. Por eso, después de cepillarse, lo mejor es utilizar el aceite bucal y «enjuagar con aceite». El enjuague de aceite dejará la boca completamente limpia. El aceite arrastra las bacterias, los virus y los hongos. Al escupirlo, se eliminan los microorganismos. Además, la capa de aceite que queda en la boca previene que nuevos organismos vuelvan a adherirse a los dientes y encías.
  2. El aceite es perfecto para la higiene bucal matutina. El cepillo y el hilo dental no son realmente necesarios. Incluso puede limitarse al enjuague de aceite después de las comidas: es mejor que cepillarse los dientes.
  3. No fume; deja los dientes amarillos.

3. Menos placa

La placa dental la causan las bacterias. A lo largo del día se va depositando en la dentadura una capa fina y pegajosa de alimentos disueltos y de la mucosidad que se produce en la boca. Las bacterias (incluidas muchas bacterias de ácido láctico) convierten el azúcar y los demás carbohidratos que ingerimos en ácido. Es importante eliminar la placa a diario, de lo contrario se endurece y se convierte en sarro. La placa se adhiere también a ortodoncias, empastes, coronas, puentes, implantes y prótesis dentales. ¿Cómo se puede neutralizar? Utilizando aceite bucal. El aceite bucal frena el crecimiento de las bacterias de ácido láctico. La capa de aceite que queda en la boca después de escupir impide que las bacterias se adhieran a dientes y encías.

4. Antisarro

Si la placa dental no se elimina a diario, se forma sarro. Es una capa de restos alimenticios que se endurece por acción de la saliva y las bebidas. El sarro se clasifica en dos grupos: subgingival y supragingival. El sarro subgingival es el que se forma parcialmente en el surco gingival (el lugar donde el diente desaparece en el tejido de la encía); el supragingival es el que se forma por encima de la línea de las encías, en los dientes y las muelas. La saliva contiene sales de calcio y de fosfato que pueden depositarse en los dientes. Al reaccionar con la placa dental no eliminada, estas sales pueden originar el sarro. Es importante mantener el equilibrio natural de la boca: si tiene un PH alto, será más susceptible de tener sarro, pero más resistente a las caries. Por el contrario, si su PH es bajo, tendrá menos sarro pero será más fácil que aparezcan caries. Lo que nos lleva a la misma conclusión: cuide su boca, y cuídela integralmente. Cepíllese y use hilo dental una vez al día; enjuáguese con aceite bucal varias veces al día.

Aceite bucal Amanprana MentaAceite bucal Amanprana Foeniculum

El cepillo y el hilo dental pueden eliminar el sarro incipiente, mientras que el aceite bucal arrastra las partículas y deja una capa protectora que, tras la limpieza, mantiene los dientes libres de ácido perjudicial. Algo más a tener en cuenta es el tipo de agua que bebemos: las aguas duras provocan más sarro que las blandas. Si vive en un lugar donde el agua corriente sea dura, no beba del grifo.

5. Encías sanas

El aceite bucal Amanprana previene y cura la inflamación de las encías gracias a su efecto antimicrobiano¿Cómo saber si sus encías están sanas? En primer lugar, deben ser de color rosado y rodear bien los dientes. Además deben estar bien pegadas: del mismo modo que la raíz del diente se adhiere bien al hueso maxilar, la encía debe estar bien adherida al mismo hueso y a la dentadura. La estructura completa que sujeta los dientes de denomina periodonto. Donde el diente desaparece en la encía hay una hendidura que denominamos surco gingival. Normalmente tiene entre 1 y 3 milímetros de profundidad, pero puede hacerse más profundo si las encías están débiles. Si se acumulan restos de comida y similares, pueden convertirse en placa. Por eso es tan importante proporcionar el mejor cuidado a su boca y a su dentadura. Si el surco está afectado, aceite bucal es una excelente ayuda para mantenerlo limpio: la capa protectora que deja impide que queden restos de comida. Dicho sea de paso: unas encías sanas no sangran con el cepillado, el hilo dental ni los palillos de dientes. El aceite bucal Amanprana previene y cura la inflamación de las encías gracias a su efecto antimicrobiano.

6. Cuida su salud

Amanprana aceite bucal cuida su salud. Mientras se mantenga el equilibrio de la flora bucal, no habrá ningún problema.En nuestra boca viven diez mil millones de microorganismos (bacterias, virus, hongos y protozoos). Mientras se mantenga el equilibrio de la flora bucal, no habrá ningún problema. Si un microorganismo empieza a dominar sobre los demás, puede causar infecciones. Puede inflamar las encías, e influir en la aparición de placa y caries. Una mala higiene bucal proporciona a estos microorganismos la oportunidad de entrar en el torrente sanguíneo a través de flemones, caries o encías inflamadas. Desde allí pueden provocar daños en todos los órganos y células (infecciones focales), especialmente si el individuo tiene las defensas bajas, sufre estrés o fatiga o sigue una dieta poco saludable. La mala higiene bucal también se asocia a otras afecciones, como hipertensión, enfermedades cardiacas, arteriosclerosis, artritis, úlcera de estómago, infecciones pulmonares, diabetes, problemas gastrointestinales, trastornos del sistema nervioso e incluso, en caso de embarazo, partos prematuros. La clorofila presente en el aceite de oliva —un ingrediente del aceite bucal Amanprana— es una buena fuente de antioxidantes. El instituto estadounidense de salud (NIH) ha demostrado que la clorofila posee también propiedades anticancerígenas.

7. Desintoxica todo el organismo

Amanprana jugo de Detox
Amanprana jugo de Detox

El aceite bucal Amanprana también se puede utilizar en una cura para eliminar toxinas. Durante la cura, enjuáguese con aceite de 20 a 30 minutos al día: se trata de una técnica ayurvédica de desintoxicación que elimina los bloqueos y favorece el flujo de los meridianos. Conozca los beneficios y aprenda a enjuagarse con aceite en www.noble-house.tk

8. Anticaries

Cada vez que se come, se libera ácido en la boca. Los azúcares y almidones que se ingieren se convierten en ácidos que disuelven (temporalmente) el esmalte dental. Durante ese «time-out», la dentadura es más vulnerable a la caries. Si no se enjuaga regularmente con aceite bucal ni se limpia la boca, se creará el entorno ideal para la caries. Es un proceso de tres fases: primero aparece en el diente una mancha blanca y lechosa, la señal de que el esmalte está dañado. Aún hay remedio, no es necesario acudir al dentista o higienista dental: el cepillado y la limpieza (con seda o palillos) y un enjuague pueden detenerlo y reparar el esmalte. Si no se ataja la primera fase, pronto habrá que enfrentarse a la segunda: la degradación de la dentina, o el famoso «agujero» en el esmalte. Será preciso ir al dentista para que lo empaste, ya que en esta fase los dientes pierden su capacidad de autocuración. Si no se acude pronto al dentista o al higienista, el agujero se hará cada vez mayor: una vez iniciado el proceso de putrefacción, se va acelerando cada vez más. Y aún puede ser peor: el daño en la dentina puede hacerse más profundo y llegar hasta el nervio, provocando dolor. Mientras tanto, la dentina se vuelve cada vez más blanda, y el agujero, mayor. En esta fase, el dentista tiene que eliminar el nervio, un procedimiento también doloroso. En consecuencia, un cuidado excelente de la dentadura aporta muchos beneficios. Lo ideal es: por las noches, cepillarse y enjuagarse con aceite bucal; por las mañanas, y opcionalmente también a mediodía, enjuagarse con aceite bucal sin cepillarse ni usar hilo dental. El aceite bucal previene la caries gracias a su acción antimicrobiana.

9. Delicado con los dientes sensibles

El aceite bucal es mejor que el cepillo de dientes porque no araña los dientes ni las encíasLos dientes sensibles son dientes cuya dentina ha ido quedando lentamente al descubierto debido a la desaparición del esmalte protector. En la dentina hay unos pequeños túbulos que contienen terminaciones nerviosas. Cuando entra en contacto con alimentos muy fríos o muy calientes, se produce ese característico dolor agudo. Los dientes se vuelven sensibles por una serie de razones: cepillarse con demasiada fuerza, encías retraídas, rechinar los dientes mientras se duerme o inflamación de las encías. Al cepillarse con demasiada fuerza se puede dañar el esmalte y dejar los dientes sin protección. Por eso es preferible evitar los cepillos eléctricos. Rechinar los dientes también daña el esmalte. Por otra parte, cepillarse con fuerza también es perjudicial para las encías; ante un cepillado demasiado enérgico, las encías sensibles pueden retraerse. Un tejido gingival debilitado puede sufrir inflamación. Y a la inversa: si sus encías se inflaman a menudo, el tejido gingival puede debilitarse. En ambos casos, la encía se retrae y deja expuesta la dentina. En consecuencia, los dientes y encías sensibles no requieren solo un cuidado excelente de la dentadura, sino también un tratamiento profundo y suave. Lo primero es cepillarse con suavidad, y sin duda usar de forma regular el aceite bucal Amanprana para mantener la boca limpia y cuidada. Los aceites esenciales de clavo de olor, canela y orégano, junto con el aceite de coco, proporcionan un buen cuidado antiséptico, una herramienta ideal contra la inflamación. El aceite bucal es mejor que el cepillo de dientes porque no araña los dientes ni las encías. Los dientes sensibles se beneficiarán especialmente de sus ventajas. Además, el clavo entumece ligeramente los nervios de los dientes. El aceite bucal de Amanprana proporciona una boca y unos dientes sanos, y por tanto menos sensibles.

10. El aceite bucal de Amanprana es un producto de cuidado corporal respetuoso con los animales

El aceite bucal de Amanprana es un producto de cuidado corporal respetuoso con los animalesCosméticos libres de cualquier producto probado de manera cruel en animales: ese es el principio básico que hay tras la «Leaping Bunny Label».

Tanto el Aceite Bucal de Menta de Amanprana como el Aceite Bucal de Foeniculum de Amanprana llevan esta etiqueta. Eso demuestra que ni el aceite ni sus ingredientes por separado se han probado en animales.

 

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